Hay que meterle
El presidente de la Caja Bancaria, Leomar Pastorino, se lamentó ayer de que "sigan sin registrarse avances" en proyectos de reforma de la entidad que permitan amortiguar su déficit mensual de cuatro millones de dólares. El ritmo de pérdidas de reservas se mantendrá en esos niveles durante todo el año, pero la dirección de la Caja Bancaria advierte que la situación se agravará a partir del 31 de marzo de 2007, cuando caduque la Ley 17.841, que prevé aportes adicionales de empresas y un descuento a las pasividades.
Si no se modifica la actual relación activo/pasivo o se establecen soluciones alternativas -como el planteo de los bancarios de contar con recursos de Rentas Generales-, la Caja Bancaria deberá cerrar sus puertas en 2008. Pastorino señaló que es necesario que el Poder Ejecutivo comprenda que "los tiempos se nos terminan" y agregó que la Caja le entregó un informe a la consultora -integrada por técnicos de OPP y Facultad de Economía-, que prepara un proyecto de ley de reforma de la institución.