JUNTA DEPARTAMENTAL DE MALDONADO 8 de mayo de 2007.
Estando en número vamos a invitar a los señores Ediles a tomar asiento y a hacer silencio, por favor.-
Es un gusto, en nombre de la Junta Departamental, recibir a los integrantes del Consejo Honorario de la Caja de Jubilaciones Bancarias, tal cual estaba previsto en el día de hoy. De manera que damos la bienvenida al señor Jorge Molinari -representante de los jubilados-, al señor Gerardo Moratorio -representante de trabajadores en actividad-, al señor Gualberto De León -representante de Banca privada-, al señor Gustavo Weare -representante de trabajadores en actividad- y al señor Leomar Pastorino -representante del Poder Ejecutivo.-
Está previsto que los señores Weare y Pastorino hagan uso de la palabra, no sé en qué orden, pero ya pueden comenzar. Muchas gracias por la presencia.-
SEÑOR PASTORINO.- Muchas gracias. Buenas noches.-
Señor Presidente de la Junta de Maldonado, señoras y señores Ediles, vecinos de Maldonado: en primer lugar quiero agradecer la invitación que esta Junta cursara al Consejo Honorario de la Caja de Jubilaciones y Pensiones Bancarias con motivo de cumplir el próximo 14 de mayo su 82 aniversario.-
Son, sin duda, para nuestra Institución, tiempos muy difíciles y, mientras pensábamos el mensaje que debíamos dejar hoy para aprovechar el valioso tiempo que ustedes nos dispensan -que obviamente resultará corto para poder transmitirles todo lo que quisiéramos-, resolvimos tratar de dejarles lo más claro posible algún aspecto de la rica historia de esta Institución de Seguridad Social.-
Nace como consecuencia del planteo, a mediados de la década de 1910, de trabajadores bancarios privados, que no tenían amparo en ninguna de las Cajas existentes de Seguridad Social. Se presenta el proyecto en marzo de 1920 y luego de discutirse largamente, durante casi cinco años, se aprueba el 14 de mayo de 1925, fecha a partir de la cual pasa a convivir con el resto de las instituciones administradoras de la Seguridad Social en nuestro país, las preexistentes y las que surgirían hasta este presente.-
¿Cuáles eran las principales características de esta institución que nacía en los albores del siglo pasado? Se buscaba constituir un fondo colectivo de capitalización para la prevención de riesgos de vejez, invalidez, muerte y desocupación, que funcionaría bajo el principio de solidaridad intergeneracional que protegería a los trabajadores bancarios y sus familias.-
m.r.-
Surgía primero en forma obligatoria para los trabajadores bancarios privados y optativa para los bancarios oficiales.-
Esa institución sería administrada por un Consejo Honorario integrado por los órdenes interesados -empresas y trabajadores elegidos democráticamente- y su Presidente nombrado por el Gobierno de turno. Se constituiría dicho fondo con el aporte patronal del 12%, el personal del 5% y con el importe del 0,5 por mil anual sobre parte del negocio bancario, el que sería administrado con total autonomía por la Caja.-
Con el Decreto Ley 10.331 de enero de 1943, la Caja se transformaría en la primera persona jurídica paraestatal, o sea, privada con finalidad pública. Durante estos 82 años la Caja ha logrado cumplir su misión manteniendo estas características, pero lo que es más importante: no ha recibido nunca aportes del Estado para su financiación, a diferencia de lo que ha venido ocurriendo -y sin exagerar- en este último siglo con el resto de la Seguridad Social dirigida desde el Estado, que ha necesitado permanentemente asistencia del Tesoro Nacional o de Rentas Generales.-
En el caso de la Caja ha sido todo lo contrario. Además de garantizar prestaciones suficientes ha colocado, desde la primera hora, sus reservas en beneficio de la sociedad; al principio mediante la adquisición de Bonos de Deuda municipales o nacionales para las obras de infraestructura de todo el país -carreteras, represas, aeropuertos-, estos papeles que por razones del proceso inflacionario de fines de los 50 se licuaron, quedaron sin ningún valor para la Caja, simplemente quedaron como la contribución -que lo fueron- para el desarrollo de esa infraestructura.-
En la década del 50 se construyeron grandes edificios y luego se dieron préstamos a sus afiliados para vivienda hasta 1968. La Caja fue pionera en el desarrollo de la forestación desde 1964, pero con una orientación maderable y no celulósica. Más tardíamente, desde 1994, se vienen dando préstamos sociales a sus afiliados.-
Sobre esta institución recayeron siempre todas las crisis financieras, siendo instrumento idóneo para la resolución de los conflictos laborales que estas acarrearon, sin ir más lejos la de 2002.-
Podríamos seguir reseñando otros aportes que ha hecho a la sociedad este colectivo a partir de la gestión transparente y eficiente que su forma de cogestión tripartita ha permitido.-
Recordemos, además, que durante la dictadura fue intervenida y sus fondos jubilatorios saqueados, recursos nunca recuperados. En democracia se hizo cargo de la reparación a destituidos, cuyo costo debió ser recurrido por vía judicial, juicio que se ganó por U$S 38:000.000 que aún la Caja no ha cobrado.-
Tenemos que preguntarnos, o ustedes se preguntarán, por qué estamos en estas dificultades si es que hemos hecho las cosas bien. Por ley este Consejo Honorario está obligado a alertar a las autoridades sobre todo desequilibrio actuarial que sus servicios administrativos detecten y proponer a estas las rectificaciones que a su juicio deberían tomarse para seguir cumpliendo con su misión. Así lo hizo una vez recuperada la administración en 1985 en anteproyecto de modificación de su Carta Orgánica en 1987, 1992, 1994 y la última en 2001. Sólo en 1994, en el Gobierno del Doctor Lacalle, se hicieron algunos retoques, el resto de las luces rojas encendidas por este Consejo a los gobiernos anteriores no fueron tenidas nunca en cuenta. El actual Gobierno se ha comprometido desde la primera hora en encontrar salidas, pero se ve frente a un serio problema, que trasciende el colectivo bancario para ser un grave problema de toda la sociedad si no le encontramos salida en los próximos meses.-
Desde 1982 se le retacea a esta institución su campo afiliatorio. De 270 empresas que hacen intermediación financiera, sólo pagan a la Caja 70. Esto significa que por lo menos unos 12.000 trabajadores debieran aportar a la Caja y no lo hacen.-
La crisis de 2002, con cuatro Bancos quebrados, dejó 3.000 bancarios sin trabajo. Si bien podemos afirmar que las empresas afiliadas no evaden los costos de Seguridad Social de la Caja, sí han tenido legítimamente la posibilidad de instrumentar políticas permanentes de tercerización de gran parte de sus servicios, a lo que se suma el imparable avance de la tecnología que, al igual que en otras áreas de actividad, reduce los puestos de trabajo.-
No se han tomado todavía algunas reformas paramétricas absolutamente necesarias para, como lo establece la Ley 16.713, aproximarnos al régimen general.-
¿Cuáles son las salidas, entonces? Al respecto dejaremos al Consejero Secretario Gustavo Weare que se exprese sobre estos aspectos, no sin antes expresar que las mismas deben darse en un marco de equilibrio tal como lo planteaba el último anteproyecto que este Consejo elevó al Poder Ejecutivo en diciembre de 2001.-
Por nuestra parte, por el lado de la Caja, desde el punto de vista de las medidas administrativas que se podían tomar y que estaban a nuestro alcance, las hemos tomado todas.-
d.p.m.-
Por ejemplo congelar los topes, lo que ha significado un serio perjuicio para quienes se vienen jubilando desde el año 2003. Lo más importante que debe saberse es que los jubilados y pensionistas de esta Caja ya desde el 2004 están devolviendo una de doce pasividades que deben cobrar en el año.-
Nosotros dejamos por acá nuestra exposición, agradeciéndoles una vez más y quedando a vuestra disposición para todas las consultas que deseen hacer.-
Muchas gracias.-
SEÑOR WEARE.- Señor Presidente, señoras Edilas, señores Ediles: el Presidente describía muy brevemente el proceso histórico, desde la fundación de nuestro instituto de Seguridad Social hasta arribar a la situación de hoy, y claramente planteaba algunos de los temas que son centrales para que hoy -en este momento en el cual la Caja de Jubilaciones y Pensiones Bancarias se apresta a celebrar sus 82 años de existencia-, se encuentre frente a una gravísima crisis que compromete -de no tomarse medidas en muy corto plazo- la posibilidad de continuar prestando los servicios de Seguridad Social, es decir, sirviendo las prestaciones en un plazo que para la Seguridad Social es prácticamente inexistente. Estamos hablando de un plazo que seguramente no supere entre los dieciocho y veinte meses.-
Este proceso que nuestro Presidente describía como un proceso acumulativo, no desemboca de la noche a la mañana sino que reconoce un proceso en el cual los cambios demográficos, los cambios en el impacto tecnológico, en la informática, en lo que es la reducción de los puestos de trabajo, la externalización de tareas que han sido comunes a la problemática de la Seguridad Social en el país, en nuestro sector específicamente, conjugan otros aspectos, como los cambios que tienen que ver con el propio modelo de gestión, o de funcionamiento que se ha dado en el sistema financiero, en el que seguramente ustedes hoy -cualquiera de ustedes- reconocerán que diariamente se están realizando operaciones financieras en empresas que podríamos decir que no son las tradicionalmente bancarias que conocimos hace quince ó veinte años.-
Hoy, como bien decía el Presidente, prácticamente existe un trabajador en el ámbito privado trabajando fuera del campo afiliatorio de la Caja Bancaria por otro que está trabajando afiliado a nuestro instituto. Y este es centralmente el origen y la causa de la situación que hoy enfrenta el instituto Caja Bancaria: la no adecuación a tiempo del marco legal que establecía qué empresas y trabajadores debían estar comprendidos dentro de su campo afiliatorio.-
Mientras la actividad financiera mutaba y cambiaba hacia nuevas formas de gestión y nuevas formas empresariales, el marco legal seguía restringiendo el campo afiliatorio únicamente a las empresas que podemos llamar las tradicionalmente bancarias.-
Eso desemboca hoy en un déficit anual que rondará este año los U$S 60:000.000 y que viene siendo así desde hace prácticamente cinco años; esto ha podido afrontarse hasta el momento por las reservas existentes en el instituto, producto -como bien señalaba el Presidente- de una administración que ha tendido a preservar los fondos jubilatorios y también porque ha existido un aporte de quienes participan en ella. Desde el año 2002 las empresas aportan una contribución extraordinaria y desde el año 2004, como bien se señalaba, los pasivos devuelven un porcentaje de su pasividad para contribuir al financiamiento.-
Creemos que hoy estamos en una situación, en un cruce de caminos, es inevitable tratarlo porque tal vez ustedes, que a diario deben de ver en esta Junta Departamental demandas tremendamente urgentes y tremendamente acuciantes del conjunto de la sociedad, se pregunten por qué, o cuál es el papel frente a esta situación de este instituto.-
c.e.a.-
Nosotros queremos ser muy francos en decir que hoy, lamentablemente, se ha llegado a una situación donde es inevitable tratarlo. No tratarlo significa trasladar al conjunto de la sociedad -es decir, al conjunto de los habitantes del país- el costo de una crisis de la Seguridad Social de los montos que hablábamos.-
Por ejemplo, nosotros hemos proyectado lo que significaría trasladar, asimilar la situación de los afiliados de la Caja Bancaria al régimen general de Seguridad Social y esto estaría trasladando un déficit de más de U$S 120:000.000 anuales al conjunto de la sociedad.-
Por eso nosotros creemos que hoy es inevitable abordarlo, pero, además, es posible abordarlo a partir de reconocer cuáles son aquellas causas que, como tratábamos de describir, tienen que ver con el origen de la situación del déficit y de la crisis de nuestro instituto de Seguridad Social.-
Justamente, el proyecto que el Consejo Honorario de la Caja Bancaria elevara en el año 2001 al Poder Ejecutivo, apuntaba a reconocer esas realidades y a corregirlas, ¿a partir de qué cuestiones, o a partir de cuáles criterios? A partir del criterio, primero, de reconocer el campo afiliatorio que corresponde realmente a los trabajadores de la actividad financiera. Es decir, reconocer dentro del campo de empresas y de trabajadores y trabajadoras, a todos aquellos que realizan actividad financiera.-
Un segundo aspecto tiene que ver con un cambio en el modelo de financiamiento de la Seguridad Social. Hoy todos somos conscientes y vemos cómo la Seguridad Social en general -pero además las experiencias a nivel global lo muestran- la Seguridad Social ya no es posible financiarla a partir del aporte obrero-patronal. Por tanto, creíamos que en nuestra propuesta había que reconocer un proceso, que mientras hay una estabilidad y hasta un crecimiento muchas veces de las actividades, estas -por los cambios que decíamos anteriormente- demandan menos mano de obra. Por tanto, entonces, otro de los capítulos de las soluciones pasa por reconocer esto en el modelo de financiamiento. Es decir, progresivamente ir desvinculando la aportación al financiamiento del instituto únicamente de la nómina -o sea del número de trabajadores-, para pasar también a tener un gravamen sobre el nivel de actividad que se desarrolla en la actividad financiera.-
Por supuesto -por supuesto-, no descartamos en esto lo que ha sido, lo que deberá ser la contribución también del colectivo amparado. Sin duda, estamos convencidos de que en esta búsqueda de salida deberá ser necesario readecuar el marco del régimen previsional futuro que tendremos en la Caja de Jubilaciones y Pensiones Bancarias; también estamos convencidos de que el colectivo de pasivos que reciben jubilaciones y pensiones deberá continuar contribuyendo. El tema aquí está en buscar con inteligencia, con diálogo y con disposición, los necesarios equilibrios. Es decir, la contribución de todos los actores que tenemos que ver en la propia conformación de nuestro instituto, equilibradamente, contribuciones que coadyuven a encontrar una viabilidad en el mediano y largo plazo para el instituto, porque, de no hacerlo, no sólo estaremos dejando llegar al fin a una experiencia rica de Seguridad Social en el país, no sólo estaremos dejando de lado un modelo que se ha basado en la solidaridad intergeneracional, en el reparto y en la cogestión en su administración, sino que además le estaremos trasladando al conjunto de la sociedad una importante carga que creemos que hoy, los tiempos, seguramente generan muchas dificultades para poder afrontarla.-
a.g.b.-
Yo me estaría quedando en esta..., traté de ser lo más breve o lo más sintético posible en la situación y estoy a disposición de ustedes, por aquellas preguntas o consultas que puedan ayudar a hacer más claro nuestro planteo.-
Gracias, Presidente.-
SEÑOR PRESIDENTE.- ¿Algún señor Edil desea formular alguna pregunta?
Sí, adelante Arbiza.-
SEÑOR ARBIZA.- A mí me gustaría que me aclaren algunas cosas de lo que informan.-
Ustedes dicen que hoy hay empresas que no integran la Caja Bancaria que corren en el rubro de financieras. Mi pregunta es: ¿si los costos de la Caja Bancaria, a las empresas, son mayores o iguales que el BPS? No sé si me entendió. ¿Si el que esas empresas pasen al régimen de Caja Bancaria implica que le sube el costo...?
SEÑOR PRESIDENTE.- Adelante.-
SEÑOR MORATORIO.- Nosotros en esto -y ya lo planteábamos en el año 2001- planteamos la necesidad de modificar las fuentes de financiamiento.-
Las tasas de aportación que hoy existen en Caja Bancaria, las patronales, se ubican en el 26,25% sobre las plantillas de salarios, más un adicional del 4,5 que significa un 30,75. Por esa razón -ya desde hace muchos años- nosotros venimos propugnando por la necesidad de modificar la fuente de financiamiento. Es imposible, en este país, poder generar trabajo a partir de estas tasas de aportación.-
Entonces, en la propuesta que nosotros ya formulamos -la última propuesta que formulamos-, ya planteamos la necesidad de disminuir las tasas de aportación patronal sustancialmente tratando de llevarlas, por lo menos, de la manera más rápida posible, aproximarlas, a lo que son las tasas generales.-
Sin duda, este es un problema quizás muy importante desde el punto de vista de las empresas, más allá de que -siempre es bueno insistir y señalar- desde el punto de vista del costo de las empresas financieras quizás estos no sean los costos más importantes para las empresas; muchas veces los costos de la propia regulación "bancocentralista" terminan teniendo una incidencia en los costos de las empresas financieras más importante que esto.-
Acá lo relevante quizás es que muchas de estas empresas financieras que hoy no aportan a Caja Bancaria, tampoco están sujetas a la regulación y al contralor del Banco Central. Y quizás les pese mucho más el estar sujetos a regulación o contralor que el aportar a Caja Bancaria.-
Entonces, yo digo que esto es un problema de la aportación de las empresas en un instituto de Seguridad Social o en otro, quizás las tasas de aportación no sean relevantes, más allá de que nosotros, en el proyecto, entendemos que la tasa de aportación patronal debe ser disminuida, en forma sensible..., la aportación directa sobre el trabajo.-
SEÑOR PRESIDENTE.- Sigue abierta la lista de oradores.-
SEÑOR ARBIZA.- Yo tengo más preguntas, señor Presidente.-
SEÑOR PRESIDENTE.- Tiene más.-
SEÑOR ARBIZA.- También escuché en sus palabras que podían ser financiadas a través de impuestos hacia los clientes o más cargas..., porque no me quedó muy claro ese tema. Como que a las transacciones bancarias se le agregaría algún costo para financiar... ¿Eso es una propuesta?
SEÑOR MOLINARI.- Yo creo que, sin duda, es muy importante la pregunta, porque estamos frente a un tema de preocupación general, de deterioro muy grave de toda la Seguridad Social.-
La Caja tiene un privilegio, que es que todas las empresas que están vinculadas a la Caja tienen claramente sus planillas de aportación, de funcionarios, lo que tienen por ingreso, lo que le corresponde pagar a la Caja Bancaria.-
m.g.g.-
La diferencia con el resto de la sociedad es que, por lo general, a través de las aportaciones que se hacen a la Seguridad Social, muchas veces se aporta por el mínimo y se paga por fuera, entonces eso produce un desequilibrio muy grande y, aparentemente, esto está liberando aportaciones de las empresas a la Seguridad Social, pero origina un deterioro muy grande en la sociedad.-
Nosotros, hoy, en este momento, tenemos un número enorme de uruguayos, de compañeros nuestros, de hermanos nuestros, que no se van a poder jubilar.-
Les voy a poner un ejemplo que siempre lo pongo en todos los lugares, porque es un poco emblemático. Mi padre era carpintero y en mi casa todos estudiamos, todos teníamos asegurada la manutención, porque la sociedad estaba equilibrada, porque todo el mundo aportaba a la Seguridad Social.-
Mi padre decía: "Es un pecado no aportar a la Seguridad Social, porque es necesario un beneficio para toda la sociedad". Y hoy nos encontramos con que -salvo sectores muy reducidos, como el caso de la Caja Bancaria-, por lo general, las aportaciones a la Seguridad Social se eluden. Entonces, ¿qué pasa? Sí, claro, una empresa que no paga regularmente a la Seguridad Social tiene costos menores, pero esa es una competencia desleal con el resto de la sociedad.-
Ahora, nosotros decimos, ¿si incorporáramos todo a la Caja Bancaria con los aportes que señalaba el Consejero Moratorio?... Y, muchas empresas tendrían que bajar las cortinas. ¿Si hoy todo el mundo aportara regularmente a la Seguridad Social?.. y tendrían que bajar las cortinas.-
Entonces, nosotros ¿qué estamos diciendo? Como lo decía el Consejero Weare, hay que buscar nuevas formas de aportación; esas nuevas formas de aportación tienen que ser sobre el giro del capital, sobre el giro de la actividad. ¿Y qué significa esto en los hechos? Vamos a poner un ejemplo bancario.-
Un gran Banco internacional que opera por millones de dólares y tiene un núcleo reducido de funcionarios, aporta por ese núcleo reducido de funcionarios a la Seguridad Social. Un Banco que actúa en el mercado interno y que tiene un montón de operaciones y un montón enorme de funcionarios, pero que su cifra de operación no llega ni a la décima parte de lo que ese gran Banco opera, paga a la Seguridad Social por los funcionarios que tiene; hay un desnivel de eso.-
Ahora, si se aportara por el movimiento de capital, la aportación del gran Banco sería realmente por lo que significa ese movimiento de capitales y por la importancia que ese movimiento de capitales tiene en el conjunto de la sociedad. ¿Eso es trasladable al resto de la economía? Ahí hay un gran desafío para el futuro, porque todos conocemos que hay un deterioro general de la Seguridad Social.-
Vamos a tomar el ejemplo de una fábrica textil. Si nosotros la gravamos por lo que produce, estamos gravando la producción, pero si gravamos por el movimiento de dinero, gravamos el movimiento de capitales, estaríamos gravando sobre una base correcta que permitiría que la sociedad se desarrollara, que se evitara la especulación y que el movimiento de dinero fuera en beneficio de la sociedad.-
Ese concepto, esa concepción filosófica que se metió en la Caja Bancaria y que fue origen de la Caja Bancaria -porque la Caja Bancaria nació con un impuesto al movimiento de capitales en el año 1925 cuando la Caja estaba en un país donde todo el mundo estaba comprendido en la Seguridad Social-, hoy es exactamente al revés, y nosotros, para defender lo nuestro, para defender nuestra Caja, vemos que es absolutamente necesario tomar una serie de medidas hacia el conjunto de la sociedad.-
Ese conjunto de medidas, en lo nuestro, en lo particular -porque ese conjunto de medidas no es potestad nuestra, es potestad de la organización política de la sociedad de los partidos políticos, de la vida democrática de la sociedad-, en el caso nuestro, para tomarlo para nosotros, nosotros decimos "esa idea es una idea que, evidentemente, debe ser tomada por el conjunto de la sociedad", que es la necesidad de que los aportes a la Seguridad Social se hagan en función del movimiento de capitales, de lo que se llama en este momento en el mundo el Impuesto a las Transacciones Financieras.-
Por lo tanto -contestando directamente y terminando ya con la pregunta que hacía el Edil, que me parece es muy importante-, efectivamente, si hoy mantenemos la mentalidad que hay, con la cual se trabaja en el país, todo impuesto va a recaer sobre el consumo y va a recaer sobre la gente, pero de lo que se trata no es de eso precisamente, lo que se trata es de cambiar la filosofía impositiva.-
cg.-
Y cambiar la filosofía impositiva significa gravar el movimiento de dinero. ¿Eso qué significa para la sociedad? Que la sociedad se pueda defender. Hoy no se puede defender… Y hoy no se puede defender porque a nosotros se nos cae la Caja y porque nuestros hermanos, nuestros conciudadanos, no tienen derechos jubilatorios o están tremendamente restringidos en los derechos jubilatorios. Es más -ustedes han visto las cifras-, hay cerca de 480 mil jubilaciones que no van a pagar IRPF porque no ganan lo suficiente, es decir, es tremendo desde el punto de vista de las cifras…, desde el punto de vista de la sociedad.-
Entonces, creo que tiene que quedar clara cuál es nuestra idea con respecto a esto: significa la defensa de la Caja, de la historia de la Caja pero, sobre todo, elevar una voz de alerta al conjunto de la sociedad para buscar soluciones de conjunto.-
SEÑOR ARBIZA.- Tengo otra pregunta, señor Presidente.-
Un temita: me parece que capaz que es un poco ingenuo pensar que de la misma manera que esas grandes empresas hoy manejan un volumen grande con poco personal, no lo puedan hacer desde el exterior o desde una zona franca o -el mismo motivo- que la tecnología -de la que ustedes hablaron- les puede jugar en contra.-
SEÑOR MOLINARI.- Exacto.-
SEÑOR ARBIZA.- Ahora, también el tema de las tercerizaciones que tienen, aparentemente están en contra de las tercerizaciones de las empresas financieras.-
El tema es que hay empresas que brindan esos servicios, que también tienen trabajadores y también tienen sus derechos. Me parece que ese es un tema delicado -es un comentario que le hago, no es una pregunta- porque hay gente que trabaja en otros rubros y también tienen sus derechos, ¿no?
SEÑOR MOLINARI.- Nosotros compartimos totalmente su inquietud. Estamos de acuerdo.-
No es que estemos contra la tercerización; lo que entendemos es que todo el mundo debe aportar de la misma manera a la Seguridad Social, no puede haber diferenciación, es decir, quienes aporten y quienes no aporten. Por ejemplo: nosotros sabemos que en un Banco la aportación es por las planillas, por la justicia de las planillas, sin embargo, hay muchas empresas financieras que no aportan por lo que realmente pagan y eso lo saben ustedes en la realidad de todos los días. Saben perfectamente que las empresas tienen doble o triple contabilidad: una contabilidad para pagar al BPS, una contabilidad para pagar el IVA y una contabilidad verdadera para conocer realmente el funcionamiento de las empresas. Ahora ¿esto significa que eso se puede corregir aplicando a rajatabla todos los impuestos existentes? No. Hay que ir a un sistema impositivo completamente diferente o hay que ir a una Seguridad Social que esté basada en lo que realmente cada uno aporta.-
Porque, por ejemplo -lo que el señor Edil decía con mucha justicia-, esos trabajadores que están en esas empresas tercerizadas, cuando se tengan que jubilar, ¿cómo van a hacer para jubilarse si no tienen la aportación correcta o no se les hizo la aportación correcta? Es decir, hoy se está eludiendo eso; en la época que yo les decía, de fundación de la Caja, los derechos jubilatorios estaban realmente defendidos; hoy se ha entrado en crisis y esos son los problemas que nosotros tenemos planteados.-
Ojo, yo no estoy diciendo acá que esto se agota, que la discusión se agota. No. La inquietud del señor Edil me parece perfectamente pertinente porque estamos iniciando una discusión. Incluso el propio Gobierno de la República ha dicho que hay necesidad de hacer un gran debate sobre el tema de la Seguridad Social y nosotros entendemos que el tema Caja Bancaria está metido en medio de ese debate.-
SEÑOR ARBIZA.- Muchas gracias, señor Presidente.-
SEÑOR PRESIDENTE.- ¿No hay más preguntas? ¿Algún otro señor Edil que desee hacer uso de la palabra?
Moyano.-
SEÑOR MOYANO.- ¿Cuál es la media de las jubilaciones de la Caja?
SEÑOR MORATORIO.- En términos bien concretos, la media de las jubilaciones bancarias hoy debe estar en una media que anda, para las jubilaciones, en el entorno de los $ 20.000 ó 21.000 aproximadamente. Y esto viene a ser una media sobre los ingresos de la actividad bancaria que debe estar en el entorno del 30% de lo que es…, del 35% de lo que es la media salarial de los ingresos efectivamente aportados sobre el colectivo.-
SEÑOR MOYANO.- ¿Sabe por qué le pregunto? No he comprendido en profundidad todo lo que se ha dicho.-
c.i.-
Lo he escuchado parcialmente porque no estaba en Sala, pero estaba pensando que qué bueno sería que ese sistema pudiera aplicarse no solamente a la Caja Bancaria, sino a todos los jubilados. Porque yo he escuchado que en este país hay jubilados que ganan $ 2.000. Entonces sería muy interesante que esa gente pudiera llegar a ganar, no digo 20.000, pero 10.000 sería interesante. Sería muy interesante que esa propuesta pueda generalizarse para todos los uruguayos.-
Muchas gracias.-
SEÑOR MOLINARI.- Un poco la reflexión que hacía el señor Edil está muy vinculada con la pregunta del Edil que habló anteriormente. Porque ¿qué pasa? Tradicionalmente, en la vida del país, las jubilaciones respondieron a la aportación y desgraciadamente lo que nosotros hemos defendido en Bancarios -el hecho de que la jubilación respondiera a lo que realmente se aporta- en el resto de la sociedad ha caído y ha caído brutalmente. Entonces, ¿qué pasa? ¿A qué es a lo que apostamos de aquí al futuro? A que haya un sistema en el cual la aportación se haga real y efectiva, que sea realmente la concreta de la aportación.-
Yo les voy a poner un ejemplo sencillo y fácil. Ustedes van a un centro de pagos a pagar una factura de luz de $ 1.000 -como pago yo o cualquiera de ustedes-; paga $ 1.230.- de factura, en esa factura hay $ 230 de IVA; $ 110 de esos 230 van al BPS para financiar las jubilaciones del BPS. El funcionario que me está atendiendo -y ojo que no estoy cuestionando a ese funcionario- figura en planilla de la empresa por el mínimo al BPS y yo estoy contribuyendo a su jubilación y él está aportando por el mínimo, pero ese funcionario gana por afuera un sueldo, incluso superior al sueldo bancario, pero no figura en planilla.-
Ahora, esa realidad es una realidad que vemos todos los días. Ahora, no le podemos decir al trabajador que sea culpable, ni siquiera la empresa es culpable. El problema es que tenemos que encontrar un sistema que realmente signifique defender lo que son las aportaciones y las jubilaciones, porque si no, entramos en una sociedad mentira donde no son verdades las relaciones económicas y desgraciadamente alguna gente puede especular, pero el conjunto de la sociedad vive de su trabajo y necesita que se le respete la aportación, el trabajo y el salario. Y acá entran en un juego de desequilibrio todos los elementos. Entonces evidentemente eso nos preocupa y nosotros no agotamos con esto que le estamos ofreciendo hoy sobre el tema. Entramos en un debate sobre ese tema donde vamos a defender a la Caja Bancaria, pero ojo, vamos a defender también a todos los jubilados, porque si no defendemos y salvamos todo el sistema, no hay salvación para un sector aislado. ¿Qué podemos hacer nosotros defendiendo las jubilaciones bancarias si el resto de la sociedad está muy por debajo nuestro?
Cuando la Caja se instaló como Caja, toda la sociedad estaba defendida en la Seguridad Social. Hoy no es esa la realidad y tenemos que pelear para que se reivindique eso, se cambie eso. Ahora es un tema muy importante para la gente, para la sociedad, para el debate político.-
SEÑOR SAROBA.- ¿Me permite, señor Presidente?
SEÑOR PRESIDENTE.- Estaba Olmos, Saroba, pero usted tiene prioridad; ya que está en uso de la palabra, continúe.-
SEÑOR SAROBA.- Gracias.-
Quería preguntarle a los señores... Todas esas empresas que están evadiendo los pagos... hay mucha gente que está trabajando en negro, por eso se están pagando menos jubilaciones a los obreros. A mí me ha pasado; yo pagué toda la vida la Caja, nunca trabajé fuera de planilla, tuve cuarenta y tres años y veintiún días de Caja y tengo compañeros a quienes el patrón les decía: "Te pago un poquito más y no te pago la Caja, no te aporto a la Caja" y esos compañeros hoy en día están ganando menos de la mitad de lo que yo gano, porque se jubilaron con mucho menos.-
a.f.r.
Yo pienso que todos los obreros del país -pienso, no sé qué piensan ustedes- deberían hacer lo mismo: obligar a los patrones a que paguen el aporte a la Caja.-
Es eso lo que me parece a mí.-
SEÑOR PRESIDENTE.- Olmos...
SEÑOR OLMOS.- Señor Presidente: yo quería, en primer término, agradecer la presencia de los Directivos de la Caja Bancaria, que nos han dejado un gran tema nacional, una inquietud que cada uno de nosotros valorará en el tiempo y trataremos, en cada uno de los medios en que nos toca actuar, como Partido o agrupación, de seguir en la búsqueda de eso que ustedes han comenzado, de tratar de lograr esos equilibrios tan importantes para el futuro de la sociedad uruguaya.-
Con todo el respeto a los compañeros Ediles, yo creo que no es el momento de entrar en más profundidad y que sí es valorable la presencia y la inquietud que ustedes han dejado en este tema que va a incorporarse a la agenda de los grandes temas de los Ediles de la Junta Departamental de Maldonado y creo que también del país, porque no es solamente de esta Caja y de esta Junta Departamental o de este departamento, sino que, es del país.-
Nada más.-
SEÑOR PRESIDENTE.- Solicita la palabra la Edila Chanquet.-
SEÑORA CHANQUET.- Quería agradecer porque nos han aclarado varios puntos que no los teníamos claros en profundidad. Lo que esté en nuestro poder en cuanto a trabajar en el tema lo vamos a hacer, y a aportar a donde corresponda para, sobre todo, trabajar en el tema de los aportes y de las jubilaciones de todos los uruguayos y las uruguayas.-
Gracias.-
SEÑOR PRESIDENTE.- Núñez...
SEÑOR CARLOS NÚÑEZ.- Yo quería poner énfasis en las últimas palabras que expresó el señor. Estoy totalmente de acuerdo con que sóla a la Caja Bancaria le es muy difícil salir de esa situación si no sale el conjunto de la sociedad.-
Lo que pasa es que, así como usted dijo bien el ejemplo de cuando uno va a pagar la luz, que van $ 110, durante muchísimos años las empresas, con los funcionarios, han jugado carreras a ver cuál de ellas pagaba menos y cuál de ellas tenía menos empleados en Caja. Siempre la piola se ha cortado por el lado más débil, ya sea en construcción, en pintura, en todo lo que es servicio de empresas subcontratadas, nadie ha pagado un peso a nada durante muchísimos años. Entonces, esa gente se ha tenido que jubilar y ha ido a cobrar jubilaciones y pensiones sin haber aportado porque las empresas nunca pagaron nada.-
Es cuestión, como dijo el señor, de que lo tiene que hacer toda la sociedad. Y hay que pagar las Cajas de los funcionarios. Sólo la Caja obrera no, hay que tratar de buscar todos los ámbitos como para poder solucionar este tema, no sólo de los jubilados bancarios sino de todos los jubilados, porque sólo los de un sector es imposible.-
Nada más.-
SEÑOR PASTORINI.- Yo quería nuevamente agradecerles el tiempo que nos han dispensado y las últimas reflexiones del señor Edil que habló me llevan, precisamente, a hacer una precisión. En el caso de la Caja Bancaria lo que no falló fue la gestión porque perfectamente, si no hubiera habido una rígida gestión, en un organismo como el Consejo Honorario Tripartito donde están representados los órdenes: empresas -oficiales y privadas-, trabajadores, jubilados y el Poder Ejecutivo, no hubiera sido posible obtener los éxitos en materia de Seguridad Social, en lo que tiene que ver con haber servido las pasividades suficientes.-
m.r.-
Lo que falló en el resto de la Seguridad Social -eso es lo que hay que preguntarse- fue la gestión, por qué si acá se pudo vigilar la aportación en tiempo y forma y se sigue vigilando -porque si el día 10 los Bancos no han pagado sus aportaciones se les cae con todo el peso de la ley-, eso fue lo que faltó en el resto de la administración de la Seguridad Social en nuestro país en el último medio siglo, por eso el desastre que es para nuestros conciudadanos el tema de la Seguridad Social.-
El Ministro de Economía dice que la Caja Bancaria está quebrada. Nosotros podríamos estar de acuerdo con lo que dice, pero tenemos que agregar: la Seguridad Social en el país está quebrada, porque el 44% del presupuesto de esas miserables pasividades se nutre de Rentas Generales, se nutre con los aportes del IVA, del COFIS, etc., etc..-
Los bancarios han financiado su Seguridad Social durante 82 años y además, como corresponde, con sus impuestos han contribuido al financiamiento del resto de la Seguridad Social de los conciudadanos, y para nosotros es un orgullo. Lamentablemente, a pesar de todo ese esfuerzo, las pasividades en este país son miserables, pero la responsabilidad es política y fue de gestión. Eso lo queremos dejar claro, porque cuando se nos ve como sectores con determinados privilegios, yo digo que el único privilegio que tuvimos fue el de poder tener la observancia permanente sobre la gestión de los recursos, perfectamente administrados durante 82 años y puestos al servicio de la sociedad mientras no llegaban a su destino final, que eran las pasividades dignas.-
Lamentablemente no ha pasado eso en el resto de la Seguridad Social del país y eso es lo que hay que rectificar para el futuro.-
Bueno, les agradecemos una vez más y perdonen si ha sido extensa nuestra exposición.-
Muchas gracias.-
SEÑOR PRESIDENTE.- Muchas gracias a ustedes.-
Quedó un material que va a ser distribuido a las Bancadas y a alguna Comisión de la Junta.-
SEÑOR CORREA.- Presidente, cuarto intermedio de cinco minutos para despedirlos.-
SEÑOR PRESIDENTE.- Cuarto intermedio de cinco minutos solicita el Edil Correa. Los que estén por la afirmativa, que levanten la mano.-
SE VOTA: unanimidad, 23 votos.-