LA JUBILACIÓN UNA ETAPA DE CAMBIO
Molinari: Buenas tardes para todos, algunos conocidos. Es muy grato recibirlos en esta casa que es la casa de todos nosotros, en una actividad que con éste, cumple dieciocho ciclos; en su momento yo también participé de un ciclo similar a éste. El objetivo de estos ciclos es cumplir con una función de la seguridad social que es ayudar en la etapa de cambio, del pasaje de la actividad laboral a nuevas actividades y ayudar en ese sentido con un núcleo muy importante de destacados profesionales y a la vez con la participación de dos funcionarias de la institución para hacer el intercambio necesario de opiniones de ustedes, y ayudar colectivamente a esa etapa de cambio.
En ese sentido nosotros somos enormemente optimistas porque todos los ciclos se han desarrollado con muy buenos resultados y con muy buena participación del núcleo de funcionarios que pasaban a la etapa de la pasividad.
En el aspecto institucional, como representante de los Jubilados en el Consejo Honorario de la Caja Bancaria, el objetivo es ponerlos al tanto de algunas cosas que no son tan gratas pero que tenemos la obligación de plantearlas para que tengan conciencia de la realidad y a su vez, también como parte del colectivo, ayudar de alguna manera con la actividad de ustedes y la nuestra, a encararlas.
De esta reunión también iba a participar el Presidente del Consejo y Delegado del Poder Ejecutivo el compañero Leomar Pastorino, quien por razones de salud nos pidió que lo disculpáramos y les trasmitiéramos el compromiso en cuanto a que él va a estar presente en el cierre del curso. Le tomamos la palabra y establecemos el compromiso.
¿Qué cosas tenemos para decirles? Nosotros pertenecemos a una Caja que se fundó en 1925, hace un montón de años, y que esa Caja que se fundó en 1925, incluso hoy que se debate tanto el tema de la seguridad social y de la Caja Bancaria, nos hace reflexionar sobre algunos fenómenos porque a veces las cosas suceden de forma distinta a lo que piensa la gente.
Por lo tanto es bueno saber cómo se produjeron los hechos para conocer exactamente cuáles son las consecuencias de esos hechos.
Hace unos días me encontré con un amigo que me dijo ‘bueno, los bancarios ahora están sufriendo las consecuencias de que en su momento el gremio de ustedes eligió tener una Caja separada. Yo le respondí ‘mirá, esto es exactamente al revés. La Caja Bancaria fundó el gremio, no el gremio fundó la Caja Bancaria’. En 1925 el único sector que estaba quedando fuera de la seguridad social, era el sector bancario. En ese momento un grupo de visionarios vio la necesidad de establecer pautas para la proyección futura del sector bancario a través de la seguridad social, y el medio que en ese momento encontró fue la de crear una institución que estableciera la seguridad social para el colectivo bancario. No fue porque los bancarios quisieran estar afuera, sino porque cada sector tenía esa posibilidad.
Además en 1925 este país era muy diferente a lo que es hoy. Salvo los bancarios que se incorporaron en ese año, el conjunto de la sociedad estaba incorporado a la seguridad social; es más, cualquier trabajador que se incorporaba a la actividad, estaba incluido en planillas. Esto de no estarlo es demasiado frecuente y es uno de los males que tenemos en la sociedad actual; estar incluido en 1925 era el hecho normal de esa sociedad. A través de esa Caja los bancarios lograron cosas que con el correr del tiempo nosotros empezamos a valorar y que hoy valoramos más que nunca. Cuando se creó la Caja de Jubilaciones y Pensiones Bancarias la base de la aportación era el aporte personal del trabajador y un aporte sobre la actividad de la empresa. Es decir, en 1925 la empresa no aportaba por el trabajador individualmente sino en función del trabajador y de la vinculación con su actividad económica.
Eso rigió hasta el año 1943, cuando se comenzó a gravar el aporte empresarial por lo que tradicionalmente se conoce en las empresas como rubro cero, es decir, por la planilla de aportación.
La Caja, desde 1925 hasta hoy, desde el punto de vista de la aportación empresarial y de la planilla de los trabajadores es impecable. Por supuesto que pueden haber algunas irregularidades en algún caso pero son ínfimas, y la historia de la actividad bancaria en el país se puede seguir a través de las planillas de aportación que los Bancos hacían a la institución de previsión social.
Pero el Uruguay de 1925 no es el Uruguay del 2007. ¿Qué es lo que ha cambiado?, ha cambiado el hecho de que la seguridad social está en bancarrota en el país y en el mundo. La razón fundamental es que ha cambiado la organización empresarial, y de la organización empresarial nacional estructurada con formas nacionales pasamos a la organización empresarial multinacional; y en los países van quedando organizaciones absolutamente informales desde el punto de vista de su organización.
Hoy en el Uruguay, con un núcleo de habitantes que ronda los tres millones, hay más de un millón que no tiene posibilidades jubilatorias, cosa que no ocurría en 1925. El informalismo en el país ronda entre el cuarenta y el cuarenta y cinco por ciento, y no me estoy refiriendo a un Gobierno en particular sino a la tendencia empresarial que va cubriendo toda la etapa, y eso también llega a los Bancos. No llega por la actividad empresarial organizada sino por la actividad bancaria que se hace por fuera de los Bancos y que se alienta para que se haga fuera de los Bancos y que en el mundo comienza a tener un peso muy grande.
El Banco Central del Uruguay dice que hay doscientas setenta empresas que desarrollan actividad financiera, y solamente setenta están registradas en el Banco Central; el resto, que abarca cerca de ocho mil funcionarios, están aportando al BPS y las empresas no son controladas ni por la Caja Bancaria ni por el Banco Central.
En este aspecto también empieza a jugar una diferencia muy grande: cuando nosotros leemos una planilla de la Caja Bancaria sabemos que es lo que realmente gana el trabajador, sin embargo en la aportación al BPS puede suceder muchas veces que los sueldos reales se pagan por fuera, y en las planillas figura otro sueldo. Generalmente sucede que en el ambiente empresarial se llevan tres contabilidades diferentes, una para la DGI, otra para el BPS y otra para el empresario con la realidad de lo que sucede.
Este tema empresarial es lo que realmente perjudica a la seguridad social, pero ¿quién le pone el cascabel al gato? Porque no se trata solo de Uruguay sino que es la tendencia empresarial moderna, de la forma en que el mundo está llegando a una situación realmente crítica donde la fractura de la sociedad se ahonda con mayor profundidad. Nosotros hoy nos encontramos con una realidad que hace que la Caja, y hablo en números muy generales, esté pagando por año doscientos cinco millones de dólares e ingresan ciento cuarenta millones de dólares.
Se dan cuenta ustedes que es un déficit permanente. La Caja tiene entre jubilaciones y pensiones diecisiete mil prestaciones y los afiliados activos son doce mil doscientos aproximadamente. Es una proporción que no se sostiene.
Por supuesto que cuando nosotros conversábamos con el Ministro de Economía el Contador Astori nos decía: ‘bueno pero no es solo un problema de la Caja Bancaria, si yo fuera a analizar hoy cuántos textiles están jubilados y cuántos textiles están actividad, llegaría a conclusiones de proporciones incluso peores que las de la propia Caja Bancaria’.
Frente a esa disyuntiva, la historia de la Caja Bancaria y lo que es la Caja Bancaria, nosotros nos enfrentamos a una encrucijada y la estamos abordando con dos puntos esenciales con lo cual estamos tratando de salvar una contingencia o una coyuntura de aquí para adelante esperando que la sociedad, el mundo, tengan alguna reacción en materia de seguridad social.
Esos dos puntos son: por un lado la ampliación del campo afiliatorio, cosa que no es sencilla porque si yo a esos diez mil trabajadores los traigo a la Caja Bancaria primero que tiene que figurar en planilla todo lo que cobran y pasarían a cobrar muchísimo menos y su aportación sería mucho mayor y las perspectivas de la Caja no son alentadoras. Pero es un elemento a analizar para hacer las transiciones necesarias y avanzar en ese terreno.
Hoy se está discutiendo con el Gobierno, la propia Caja Bancaria ha sido informada hace unos días. Se ha solicitado al BPS el informe de todas las instituciones que están en esas condiciones.
El otro elemento sustancial que fue ya planteado en el proyecto del 2001 cuando la Caja vió la necesidad de un proyecto que contemplara estos aspectos, es el impuesto a las transacciones financieras, impuesto que desde el punto de vista de la concepción de la sociedad significa un cambio muy grande, incluso el Uruguay no va a poder hacerlo solo.
Pero en ese entorno, en esa salida, en esa posibilidad están los fondos que puede tener la Caja para superar una etapa crítica.
Son temas que están arriba de la mesa, son temas que ustedes van a ver permanentemente estudiados y analizados porque estamos en una sociedad que tiene enormes dificultades en materia de seguridad social.
El problema que nosotros tenemos es que este núcleo humano y el núcleo humano de los diecisiete mil pasivos, jubilados y pensionistas, aportaron toda una vida y llegan a determinado momento en que se encuentran con las dificultades que ocasionan esos desequilibrios. Pero el problema nuestro aún más grave, es nuestra deuda con la sociedad. Nosotros recibimos un país de nuestros antepasados, de generaciones anteriores en las que todos tenían acceso a la jubilación, a la educación, a la salud.
Yo siempre pongo un ejemplo personal: mi padre era carpintero, había hecho hasta tercero de escuela, toda nuestra familia tuvo acceso a la salud, a la educación, él pudo labrarse un porvenir. Yo no me puedo quejar del Uruguay que me dejaron las generaciones que crearon la Caja Bancaria en 1925, pero yo hoy tengo una tremenda deuda con los que vienen después de nosotros. ¿Qué les dejamos nosotros a los que vienen detrás? ¿Cuáles son las posibilidades reales que tienen los que vienen detrás porque cuando hoy le digo a un joven que tiene que aportar para la Caja Bancaria y a ese joven le están diciendo que lo más probable es que en su trabajo le paguen un sueldo real y que figuren por sueldo pequeño en la planilla. A ese joven le tengo que decir que tiene que estar en la Caja Bancaria y que todo el mundo tiene que aportar; ese es un desafío, reconstruir el tejido social que nos permita crear una perspectiva de seguridad social que hoy no tenemos. Es un desafío que tenemos todos, que tenemos que ayudarnos entre todos a buscar las soluciones, porque cuando salimos como militantes sindicales a buscar apoyo para el tema de la Caja Bancaria, nos encontramos con un fenómeno muy claro, la gente nos decía: ‘bueno, ustedes arréglense por su lado’. Pero cuando les hablábamos que nosotros teníamos las llaves de un problema que era del conjunto de la sociedad, que estábamos metido dentro de un sistema económico y sabíamos cómo circulaba el dinero y dónde debía atacarse y dónde realizarse la actividad impositiva, la posición de la gente cambiaba; la opinión y la percepción de la gente cambiaba.
Pero eso no es fácil porque hay que tener claridad. Por eso yo les auguro una buena actividad y que esa actividad también sirva para que ustedes despejen sus dudas y sus preocupaciones y que nos ayudemos entre todos a encontrar los caminos para superar esta etapa tan difícil.
Dicen los que saben que los grandes desafíos son los que dan lugar a las grandes soluciones. Nosotros confiamos en esto y si los que estuvieron antes que nosotros en 1925 creando la Caja lo pudieron hacer, con recursos muy inferiores a los que tenemos nosotros hoy, cómo nosotros no lo vamos a lograr.
El tema es pensar en salidas que sean en beneficios de todos, la seguridad social fue creada para eso, la previsión social fue creada con ese fin, para tener un colchón, un amparo para la sociedad que permita que la gente se desarrolle con seguridad y con confianza en el porvenir. Nosotros tenemos esa confianza y hoy tenemos que encontrar los instrumentos para que ella sea posible.
Por lo tanto le agradezco a todos ustedes y estamos a disposición de todos ustedes para todo tipo de consultas y para seguir adelante trabajando por este mismo camino.
Gracias a todos.
Aplausos.